I'm not speeding, I'm qualifying!

Mi gran pasión, el mundo de las carreras de coches, visto por mí.

¿QUÉ PASA CON LOS COMISARIOS DEPORTIVOS?

El pasado fin de semana, en el GP de Malasia de F1, asistimos a una bonita lucha entre los dos mayores archirrivales que hay actualmente en la categoría, Fernando Alonso y Lewis Hamilton. Dicen los que saben que, en realidad, entre ellos, no se llevan tan mal, pero sí es cierto que han corrido ríos de tinta por parte de ambos bandos, que han condicionado la opinión de muchos “recién” aficionados y, como tal, todos contenemos la respiración cuando estos dos astros de nuestro deporte están juntos en pista.

La situación fue muy sencilla: Alonso es más rápido que Hamilton, el cual está por delante, el asturiano no puede adelantar donde toca por una avería en su DRS, y así vemos una preciosa batalla con emparejamientos, rueda a rueda y pruebas de a ver quién frena más tarde durante dos vueltas. Al final, Alonso intenta aprovechar el mejor estado de sus gomas para adelantar a Hamilton por velocidad, calcula mal, y toca al británico en la rueda trasera izquierda de éste con su alerón delantero. Total, cambio de alerón y lo que podía haber sido un podio se queda en un sexto puesto.

Alonso se baja del coche, obviamente decepcionado, porque, entre otras cosas, no puedes luchar por un título mundial si lo máximo a lo que puedes aspirar es a un podio, eso contando con que los de delante tengan problemas. Al ser preguntado por el incidente, responde de forma muy seca que no, que no cometió un error, y que Hamilton estaba haciendo cambios de dirección a más de 300 por hora. Tengo que reconocer, para mi disgusto, que en su reacción y comentarios me recordó al mejor Prost-niño-de-Balestre…

Hamilton, por su parte, se queja amplia y amargamente de la estrategia elegida por McLaren para él, y hace una leve mención a tener el fondo de su coche dañado por el toque, lo cual no se sostiene ni por la imagen del incidente desde la cámara de Alonso, ni por sus tiempos de carrera con ruedas nuevas.

Hasta aquí, todo bien. Lance de carrera, que no es menos lance porque los involucrados sean quienes son. ¿No? Pues no.

Horas después, nos enteramos de que los comisarios deportivos decidieron investigar el incidente, determinando que Alonso había infringido el artículo 16.1 del Reglamento Deportivo, causando una colisión. Esto significa que, una vez seguido el protocolo de notificación e investigación de incidentes (*), los comisarios deportivos, asistidos por el experto consejo del Emmanuele Pirro, ex piloto de F1, decidieron que la colisión causada por Alonso fue, en sí misma, intencionada. El piloto asturiano fue penalizado con un drive through el cual, al haber terminado la carrera, se tradujo en 20 segundos añadidos a su tiempo total de la misma. A pesar de esta penalización, el piloto ferrarista mantuvo su posición final.

Emmanuele Pirro, asesor de la FIA

Por otro lado, los mismos comisarios sancionaron a Hamilton con un drive through (de nuevo 20 segundos al estar la carrera terminada), por haber contravenido el artículo 20.2 del Reglamento Deportivo, cambiando de dirección más de una vez para defender su posición. El británico perdió su un puesto en la clasificación general debido a esta sanción.

Cabe decir que, contrariamente a lo opinado y escrito por muchos, esta norma ya existía en años anteriores, no especificada dentro del reglamento deportivo de la F1, pero sí dentro del Código Deportivo Internacional, que es un documento aplicable a todas las disciplinas automovilísticas amparadas por la FIA. Por tanto, cuando Hamilton cruzó la pista cuatro veces el año pasado, en este mismo circuito, para defenderse de Petrov, esa maniobra ya era ilegal y, no en vano, sancionable, aunque entonces sólo se le aplicara la famosa “reprimenda” que, en el 2010, estaba sólo recogida dentro del CDI. Asimismo, cuando en Hockenheim Ferrari estableció órdenes de equipo, el motivo por el cual fueron remitidos al Consejo Mundial del Deporte del Motor fue por estar en brecha del artículo 151.c del CDI.

(*) El artículo 16.1 del Reglamento Deportivo claramente establece que un incidente es una ocurrencia de una serie de supuestos que, o bien es notificado por el director de carrera para que los comisarios deportivos lo investiguen, o bien es notado por los comisarios deportivos y transferido al director de carrera para su investigación. Quién lo investiga es quién decide, si fuese el caso, la penalización final. Así que nadie debe hacerse teorías raras sobre que el documento de los comisarios deportivos N. 52 del GP de Malasia diga “habiendo recibido un informe del director de carrera”. Es el protocolo, y es lo normal.

Por un lado, resulta curioso que estas investigaciones y subsiguientes penalizaciones tuvieran lugar ya que, en ningún momento, hubo ningún mensaje que dijera que los comisarios estaban investigando el incidente entre los coches 3 y 5. Es decir, quién decidió que este incidente debería ser investigado, lo hizo después de la carrera. Esto no quita el último apunte del artículo 16.1, que dice que, a no ser que en opinión del director de carrera, haya un culpable claro, los incidentes involucrando dos o más coches siempre son investigados tras la carrera.

Por otro lado, volvemos al problema de siempre, y al que le ha ganado a Charlie Whiting (director de carrera) el apodo de “Charlie Waiting”. Vamos a ver, si el incidente ocurrió con 10 vueltas para el final, ¿por qué tardó tanto en notificarse si había algo que investigar? ¿Es que, acaso, estaba esperando a las declaraciones post carrera para ver si había algo digno de reportar? ¿Es ésta forma profesional de actuar?

Los comisarios deportivos han vuelto a hacer gala de su incompetencia a la hora de hacer su trabajo. Este es un problema que no existe solamente en la F1, sino en cualquier competición FIA. En USA, es normal ver que, si un piloto comete una infracción, reciba la penalización, un stop and go en la mayoría de los casos, en la siguiente vuelta, o tardando muy poco.

Tanto en Melbourne con Button, como en Sepang con Alonso y Hamilton, pasan las vueltas hasta que el castigo pertinente ya no es factible. Esta forma de actuar, que en Sepang significó que no se sacaron los resultados definitivos hasta dos horas y cuarto después del banderazo a cuadros, desvirtúa la competición, golpea de muerte al interés de muchos y hace que aquellos pocos que nos estén viendo desde fuera se rían de incredulidad.

¿Cuántas veces el año pasado hubo que esperar cinco horas para saber el resultado definitivo de una carrera del WTCC? ¿Por qué existen protocolos de actuación que garantizan que un proceso de investigación de un incidente y posible penalización pueda durar horas?

¿Por qué no se aplica a los comisarios deportivos el artículo 151.c del CDI, el que dice que es ilegal todo aquello que contribuya a la mala imagen del deporte del motor? ¿Es que estos comisarios no tienen códigos de conducta?

La imagen residual después de que se apaguen las luces y cese el ruido es que los comisarios deportivos, aquellos que viajan en primera clase, se alojan en hoteles de cinco estrellas (a cargo del organizador), y asisten a los GPs (y otras competiciones) con todos los gastos pagados, en realidad, no saben hacer su trabajo. Y lo que es peor, algo me dice que no será la última vez esta temporada que hablemos de ellos…

Así, no vamos a ninguna parte.

4 Respuestas a “¿QUÉ PASA CON LOS COMISARIOS DEPORTIVOS?

  1. jurrabi 12 abril, 2011 en 10:56

    Muy acertados tus comentarios.

    Hasta tal punto ha llegado la incoerencia en la aplicación de las normas de los comisarios que los propios pilotos ya no saben a que atenerse.

    Alonso fue sancionado y ni siquiera tenía una opinión al respecto. Como cuando a uno le para la guardia civil para multarlo. Sabe que si cometió o no la infracción no es relevante. Una vez que te paran sabes que te va a caer una multa. Por eso en España los conductores se autoaplican la ley del “vale mientras no te pillen” que tantas muertes causa al año…

    En F1 la cosa es “comenta después de la carrera a ver si rascas una sanción para le contrario”… que pena.

    No lo pensaba, pero empiezo a pensar que tienen razón los que llevan tiempo diciendo que esto dejó de ser F1 hace tiempo…

  2. Pingback:GP DE MALASIA: VETTEL OTRA VEZ « I'm not speeding, I'm qualifying!

  3. Carlos Castellá 12 abril, 2011 en 15:36

    Vaya, por fin alguien que sabe de verdad leerse los reglamentos, no sólo el artículo que viene al caso en cada ocasión.

    Felicidades Tamara, buen artículo y buen trabajo, y cuanta razón tienes en lo del WTCC y similares. Yo trabajé para SEAT durante cinco años, si te contara…

  4. José Carlos de Celis 13 abril, 2011 en 23:59

    yo únicamente pensé que meterían mano cuando escuché a Alonso en La Sexta. Vaya tela

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