I'm not speeding, I'm qualifying!

Mi gran pasión, el mundo de las carreras de coches, visto por mí.

EL CRASHGATE


El Gran Premio de Singapur del 2008 fue la primera carrera nocturna en la historia de la Fórmula 1. Durante la clasificación para la misma, Fernando Alonso tuvo un problema mecánico que le relegó a la 15ª posición en parrilla.

Realizó una parada temprano en la decimocuarta vuelta de carrera, y, cuando salió de boxes, poco después, Nelson Piquet Jr tuvo un accidente contra el muro que provocó la salida del Safety Car. Entonces, el reglamento establecía que, durante la primera vuelta del mismo, el pitlane estaría cerrado. Esta circunstancia sería clave para que Alonso pudiese adelantar posiciones, lo que terminó con una gran victoria para él, y la primera del equipo Renault aquella temporada.

Meses más tarde, justo después del Gran Premio de Hungría del 2009, Renault decidió prescindir de los servicios de Nelson Piquet Jr. por su bajo rendimiento. Fue entonces cuando Nelsinho acusó al equipo Renault de haberle obligado a estrellarse en Singapur el año anterior, bajo la promesa de renovarle el contrato.

La FIA, garantizó inmunidad a Nelson Piquet Jr y a Fernando Alonso y, tras una rápida y oscura investigación, basada en las alegaciones del brasileño, de un supuesto testigo “x”, miembro del equipo y la confesión de culpabilidad de Pat Symmonds, jefe técnico de Renault, además de una serie de documentos colados a la prensa durante la investigación, el 4 de septiembre se acusó al equipo de una conspirar para influenciar el resultado de la carrera. El día 16 Renault anunció que no refutaría las alegaciones ya que tanto Symmonds como Briatore habían dejado el equipo.

El 21 de Septiembre de aquel año, tras una reunión del Consejo Mundial del Deporte del Motor de la FIA, se le descalificó a Renault de su participación en el mundial de F1, la cual fue suspendida por dos años, se le dio a Pat Symmonds una suspensión de cinco años y a Briatore una prohibición de por vida de cualquier relación profesional con cualquier competición amparada por la FIA. Esta prohibición incluía el negar la superlicencia a cualquier piloto que tuviese un contrato con la empresa de managment de Briatore. Asimismo, se determinó que Fernando Alonso no tuvo ninguna implicación ni conocimiento en la conspiración. Entonces ciertos miembros dijeron que el veredicto ya se había decidido antes de la vista para investigar los hechos.

Tampoco ayudó a la credibilidad de la investigación el hecho de que el director de carrera del mundial de F1, Charlie Whiting, revelase entonces que, una semana después de los hechos, los Piquet habían puesto en su conocimiento estas alegaciones, circunstancia que mantuvo en secreto hasta que se inició la investigación oficial. La FIA había calificado todo el asunto como “un atentado contra los pilares éticos y morales del deporte”. Que Whiting tuviese conocimiento de tal afrenta, y lo mantuviese en secreto durante meses, no hace más que apuntar a que la investigación fue una fabricación para desbancar a Flavio Briatore.

Como resultado colateral, Briatore fue suspendido de sus actividades comerciales en la Liga Inglesa de fútbol y Renault perdió el patrocinio de ING con efecto inmediato. Flavio Briatore siempre negó cualquier conocimiento o implicación en lo sucedido, y prometió luchar por limpiar su nombre e imagen.

Con las elecciones a la presidencia de la FIA a la vista, a las que Max Mosley ya había anunciado que no se presentaría, tras el escándalo sobre sus actividades de ocio privadas, todos los expertos coincidieron en que el nuevo presidente tendría que limpiar los restos de este escándalo.

El 23 de Octubre Jean Todt resultó elegido nuevo presidente de la FIA, con un amplio margen sobre su rival Ari Vatanen.

El 5 de enero del 2010, el Tribunal de Gran Instancia de París le dio la razón a Briatore, y canceló la suspensión de la FIA, porque el proceso por el cual se llegó a un veredicto carecía de rigor y forma. La FIA emitió un escueto comunicado en el que decía que apelaría la decisión del Tribunal, y que mantendría las penalizaciones, pero que los pilotos representados por Briatore podrían obtener superlicencias.

El 12 de Abril de ese año, la FIA anunció haber llegado a un acuerdo con Pat Symmonds y Flavio Briatore, para terminar todas las acciones legales. Ambos admitieron su culpabilidad en la conspiración, pero Briatore sólo admitió responsabilidad por ser el Jefe de Renault entonces, no por haber estado implicado de forma personal. El acuerdo incluye que tanto Symmonds como Briatore no trabajarán en F1 de nuevo hasta el 2013, y no se involucrarán en ningún campeonato FIA antes del fin del 2011.

Pasado el tiempo y una vez asentado el polvo, muchos ven el crashgate como una venganza personal de Mosley contra Briatore por su participación como uno de los dos cabecillas de la rebelión de la FOTA, que amenazó, a mediados del 2009, con organizar un campeonato paralelo si el británico se presentaba a la reelección como presidente de la FIA.

Mosley ya se había despachado a gusto con Ron Dennis, a quien vio como responsable de la filmación y posterior distribución de las imágenes de su orgía con temática nazi, a través del spygate a finales del 2007, el proceso por el cual se acusó a McLaren de haber recibido información confidencial sobre los diseños de Ferrari, a través de su entonces ingeniero Mike Coughlan. Aquello se saldó con una multa de 100 millones de euros a McLaren, y con la posterior salida de Ron Dennis del equipo.

Viendo lo ocurrido entonces, y a la vista de las alegaciones contra él, Flavio Briatore decidió dejar el equipo tan pronto como la FIA emitió su decisión, para evitar que Renault se viera perjudicado.

¿Y el otro cabecilla de la rebelión? Fue Luca Di Montezemolo. Pero Mosley, por todo lo que pueda ser, sin duda no es tonto, y no se arriesgó a enfadar a un equipo al que la F1 le debe tanto como es Ferrari. Por tanto, el italiano se libró de ser víctima de alguna de las vendettas del anterior presidente de la FIA.

 

2 Respuestas a “EL CRASHGATE

  1. MLR 23 septiembre, 2011 en 21:44

    De todas formas, QUÉ CANTIDAD DE MIERDA hay en este deporte… qué ascazo. Buen resumen😉

  2. Pingback:Las sombras del ‘crashgate’ « Desde la pelouse

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: