I'm not speeding, I'm qualifying!

Mi gran pasión, el mundo de las carreras de coches, visto por mí.

16 meses después…

El mundo de los rallyes en España vuelve a teñirse de luto. La familia del motor recibe un nuevo golpe. La desgracia nos ataca de nuevo. Esta vez, en una de las pruebas más emblemáticas del calendario nacional, y en uno de cuatro rallyes españoles con proyección internacional, el Rally Príncipe de Asturias.

Desde el más profundo respeto a los miembros de la organización, de la que formé parte durante tres años, y en virtud al proceso judicial que se ha abierto tras lo acontecido durante la prueba, omitiré hablar del aspecto organizativo de lo ocurrido, ya que cualquier especulación, en estos momentos, no va a ayudar a nadie.

Los titulares ya los conocemos todos: un espectador perdió la vida tras verse golpeado por un coche de competición durante el desarrollo del tramo cronometrado número 8, Villaviciosa-Colunga.

Toda la prensa se ha encargado de recordárnoslo. Medios que jamás hablaron del Rally Príncipe de Asturias, ni saben qué es eso del ERC, dispusieron amplios recursos para hablar de lo sucedido. Incluso ilustres periodistas, que jamás han mecionado los rallyes, dedicaron tiempo a especular sobre las posibles irregularidades ocurridas durante la prueba, sin fundamento.

Al principio había incertidumbre sobre quién era el fallecido, todo debido a que se colocó en un cierto sitio para hacer fotos. Al final, no era ni periodista, ni fotógrafo. Era un aficionado más.

Informaciones posteriores revelaron que el implicado estaba en una zona prohibida al público, y que tanto el Delegado de Seguridad de la RFEDA, Arturo Fernández, en su reglamentaria pasada media hora antes del inicio del tramo, como el comisario de ruta allí situado, le indicaron que no podía estar en el punto que había elegido. Tras las palabras de Arturo, se retiró, para volver en cuanto éste le perdió de vista. Parece ser que al comisario, simplemente, no le hizo caso.

Otros testimonios posteriores dicen que, en el momento del accidente, estaba agachado, se deduce, para tener un mejor ángulo en sus fotos. Todo apunta a que el coche le golpeó directamente en la cabeza, causando su fallecimiento en el acto.

Una desgracia para todos, para su familia, amigos, la organización, y para un piloto que había sido uno de los pocos extranjeros fieles al Príncipe desde que éste tuviera que abandonar el IRC.

El público de los rallyes

Esta entrada va dedicada a ellos, precisamente. En el tiempo que llevo involucrada profesionalmente en el mundo del motor, he tenido la oportunidad de trabajar en unas cuantas pruebas de carretera (rallyes y subidas de montaña), es decir, aquellas en las que la pista a utilizar es un tramo, o varios, de carretera normalmente abierta al tráfico, que se cierra para la celebración del evento en cuestión.

El inconveniente de este tipo de pruebas es que, a diferencia de los circuitos, no existen escapatorias, zonas de grava, muros de contención, gradas localizadas de forma que estén lejos del alcance de incidentes, etc. Todas estas zonas tienen que ser creadas, en la medida de lo posible, por los organizadores.

No voy a aburrir a nadie en este momento con lo que es, dice y recomienda un plan de seguridad, obligatorio para cada prueba. Quién esté interesado, invito a que lea el Anexo 3 al Reglamento del Campeonato de España de Rallys de Asfalto, que está muy bien redactado y hace una lectura amena e interesante.

Pero sí me quedaré con par de puntos sobre el cometido de ese plan de seguridad:

Apartado 2:

“Una prioridad básica del Plan de Seguridad es la seguridad del público presente en el Rallye.”

Apartado 2.3.5:

“El color de la cinta para delimitar las zonas prohibidas al público, deberá ser de color rojo. El color de la cinta a partir de la cual se podrá colocar el público, deberá ser de color amarillo. Las cintas publicitarias únicamente servirán para delimitar los cortes de camino que no formen parte de una escapatoria.”

Hasta aquí, todo bien, todo claro. La ilustración siguiente explica el código de colores que nos encontraremos en el encintado de cualquier prueba de carretera:

Normativa de la RFEDA para el encintado de los Rallyes en España.

Normativa de la RFEDA para el encintado de los Rallyes en España.

Hace unos diez años, en una clase de “Sunday School” en Gran Bretaña, expliqué a mis jóvenes alumnos, de entre tres y seis años, que las normas no estaban ahí porque los mayores quisiéramos hacerles la vida imposible, si no para preservar su integridad y mantenerlos seguros. Nunca olvidaré las expresiones en sus infantiles caras en el momento en que se dieron cuenta del significado de lo que estaba diciendo.

Parece obvio que el fallecido del pasado sábado estaba colocado en una zona de cinta roja. Y éste es el problema, y cáncer, que nos hemos encontrado, prueba tras prueba, tramo tras tramo, por las carreteras de nuestra región.

Para empezar por algún sitio, me gustaría saber qué hace pensar a los aficionados que son indestructibles, que a ellos no les va a pasar. Que haber visto a Sainz con el Sierra les califica para saber más sobre zonas peligrosas que el Plan de Seguridad, Arturo Fernández y el Anexo H al CDI de la FIA puestos juntos.

He vivido el tiempo que le lleva a la organización de una prueba delimitar los tres tipos de zonas de cara a la carrera oficial. En una Subida de montaña, es un poco más fácil, ya que se trata de un único tramo que se repite todos los años. Pero un rally es otra cosa. Los tramos son más, más largos, y pueden variar de una edición a otra. Realizar el plan de seguridad es un trabajo de meses.

Pero los aficionados creen que ese plan no va con ellos. He oído los comentarios en los que se insulta a los belgas porque en los accesos a los tramos hay que pagar entrada, o a otros europeos porque las zonas de público siempre se sitúan a una distancia de varios metros de la carretera.

Siempre he dicho que el deporte del motor es peligroso, y ello debería obligarnos a ser incluso más cuidadosos a la hora de observar las señales, obedecer las indicaciones, y velar por nuestra seguridad.

Al cierre de la edición 2010 del Rally Príncipe vi, con bochorno, algunas de las fotos obtenidas por el Observador de la FIA. En ellas, se apreciaba a gente situada en la escapatoria en un punto de frenada, justo detrás de la línea roja. Todos ellos estaban mirando a la cámara, y riéndose. El Observador iba uniformado, con el logo de la FIA en su ropa y su nombre bordado.

Es decir, estos espectadores sabían quién les estaba mirando. Sin embargo, se quedaron donde estaban y posaron para la foto, ¿para qué? ¿Para demostrar “algo” sintiéndose por encima de un Oficial internacional? ¿Sabía, o sabe, esta gente, el daño que le hace a la organización del rally, a efectos del informe de la FIA en materia de seguridad, su actitud?

El año pasado, el Rally Príncipe se clasificó en décimo lugar, de un total de 11 pruebas del Europeo, en materia de seguridad. ¿Acaso son los aficionados ínfimamente conscientes de cuánta responsabilidad tienen en esto?

El viernes por la noche, en el tramo de Morcín, cuentan los testimonios que había gente en zonas de escapatoria con niños y cochecitos. Cuando el tramo se anuló, por motivos de seguridad, aparentemente muchos saltaron a la carretera a increpar a los participantes que iban por el recorrido alternativo. Qué gran espectáculo, ¿no?

Vamos a mostrar algunas fotografías. Ruego observen dónde está la cinta roja, y dónde está el público.

Rally Príncipe 2011

Rally Príncipe 2012

Rally Príncipe 2011

Rally Príncipe 2012

Rally Príncipe 2011

Ahora ya hemos tenido una fatalidad, de un hombre joven, que tenía una familia, amigos, un entorno, que era alguien querido. Ahora empiezan las voces en los foros de aficionados, llamando a la actitud ejemplar dentro de dos semanas, en el Rally de Llanes, para que desde fuera se vea que Asturias es un buen sitio para organizar este tipo de pruebas.

¿Ahora? La FIA no va a estar mirando Llanes. Ya tuvieron su rally, y ya vieron bastante. Tres tramos anulados y otros cuatro neutralizados, de un total de once, por motivos de seguridad han sido suficientes.

De momento, uno de los directores de la carrera tendrá que declarar delante del juez, lo cual posiblemente le ocurra también a Arturo Fernández. Y es que, al final, las imprudencias de muchos las acaban pagando otros, gente con vidas, con familias, a quienes era un deshonor hacerles caso.

Lo dije hace 16 meses, y lo vuelvo a repetir. Por favor, por vuestro bien, el de vuestras esposas, hijos, y, si éstos no os importaran, por el bien del resto de la familia del motorsport, entended que las normas están por vuestra seguridad, por la de todos los implicados.

Los reporteros dicharacheros

Aquí, mis compañeros tampoco se libran.

Muchos testimonios hablan, y yo he visto, a fotógrafos para quienes las zonas verdes no son suficientes. En esta edición del Príncipe, se habla de gente acreditada con chalecos identificativos que se colocaban en el interior de curvas y horquillas, sabiendo que los coches las trazaban “besando” el guardarraíl.

También se habla de fotógrafos que cortaron las cintas, porque éstas “molestaban” el ángulo de fotografía que querían realizar.  Todo un ejemplo de responsabilidad, sin duda.

Rally Príncipe 2012: Reporteros dicharacheros demostrando cómo se respetan las normas de seguridad

Rally Príncipe 2012: Reporteros dicharacheros demostrando cómo se respetan las normas de seguridad

Lo cual me lleva al siguiente punto.

Como periodista, si quiero hacer algo más que escribir en un blog, tengo que tener una acreditación de prensa que otorga la RFEDA, bajo solicitud expresa y siempre cumpliendo unas determinadas condiciones.

Asimismo, como fotógrafa, he de solicitar una licencia de Servicios Profesionales, que conlleva un seguro profesional obligatorio, que tiene un cierto coste anual, y con la que me otorgan un chaleco identificativo. En todas las carreras nacionales e internacionales a las que he asistido, ha sido obligatorio mostrar que soy poseedora de tales licencias.

Por desgracia, esto no ocurre a nivel regional. Es muy fácil para alguien que tiene un blog (con todo el debido respeto) acreditarse como prensa en una de éstas pruebas. Sé de buena tinta, porque he estado ahí durante el proceso, que jamás se les exige ninguna licencia, ni seguro, ni carta del director del medio, ni nada. Se les da el chaleco de prensa, una pegatina para llegar con el coche hasta dentro del tramo, y son libres de campar a sus anchas.

En este rally me consta que hubo gente “acreditada” que no llegaba a la mayoría de edad. Y es que es muy fácil abrir un blog, pedir a tus padres que te compren una cámara réflex en el Media Markt por aprobarlas todas, y llamarse “periodista” por ello. Pero, ni tienen seguro, ni tienen licencia, ni nada. Si alguien se los lleva por delante, ¿qué pasa?

Por no hablar de la cantidad de “fotógrafos” y reporteros a los que se ve cruzar la carretera entre pasadas en subidas, rallyes o, como tuve que comprobar, para mi desilusión, recientemente, en una carrera de karting.

¿Por qué las organizaciones de este tipo de pruebas no exigen lo mismo que se pide en circuitos y eso que, allí, después de todo, estamos detrás de un muro de hormigón?

Sin ir más más lejos, este año, en el FIA GT en Portimao, intenté fotografiar los coches en la bajada que hay hacia la frenada de la curva 5. Un comisario de pista me dijo que no podía estar ahí, y que mi punto permitido más próximo era la propia curva. Sólo me lo tuvo que decir una vez. Su trabajo es velar por la seguridad, por tanto él es quién tiene la autoridad y la última palabra en esa situación. No hay más.

Conclusión

“Motorsport is dangerous”. Algunos deberían copiarlo 2000 veces. No somos inmortales, nos podemos romper y las carreras de motor, por definición y naturaleza implícita, son un riesgo.

Siempre lo dije, el que busque jugar, que se compre un balón. El motorsport no es un juego.

Damas, caballeros, madres y abuelas, fotógrafos, periodistas y demás miembros de la familia: la próxima vez que alguien les diga que no pueden estar en un cierto sitio, o que vean una valla, una cinta o una barrera, acuérdense de este rally. Porque, cuando ciertas cosas pasan, salimos todos perdiendo.

De todo corazón, espero que sea la última entrada de este tipo que tenga que escribir.

Aviso: todas las fotografías pertenecen a sus respectivos autores y se han utilizado con fines meramente ilustrativos.

14 Respuestas a “16 meses después…

  1. adelarosahdez 18 septiembre, 2012 en 07:18

    Felicidades por esta entrada sobre la seguridad en los Rallies. Muy instructiva. La verdad, en muchas ocasiones la gente no es responsable y ignora las mínimas normas de seguridad. Es una lástima lo de este aficionado.

  2. @crodriguez4484 18 septiembre, 2012 en 12:14

    Más claro agua. Lástima que los periodistas, de los que hablas al principio, no vayan más allá del titular amarillista y la desinformación.

    Felicidades.

  3. Alex Alvarez (@alexalvareznaya) 18 septiembre, 2012 en 13:57

    En un 95% estoy de acuerdo, pero luego hay un 5% en el que no lo estoy, concretamente en el apartado “reporteros dicharacheros ” En una de ellas, con gorra suzuki, se puede ver a un fotografo profesional, con años y años de experiencia que que desde el angulo de la fotografia parece estar jugandose el pellejo, cuando realmente en el ángulo de la curva está con practicamente el mismo porcentaje de atropello que los que estarán por el exterior, exponiendose a una apurada de frenada, fallo de frenos, etc.. Y en los casos de la cinta roja, tampoco se puede juzgar mucho, en esos casos concretos, tal como están las fotos, no se sabe la distancia de la gente, a las cintas, o el nivel de altura que pueden tener sobre la carretera.

    • tammyaller 18 septiembre, 2012 en 17:18

      Estimado Alex,

      El comentario que haces ilustra cuál es el problema: “es una zona de cinta roja, pero ahí no va a pasar nada”.

      No es una zona de cinta roja por capricho. La cinta roja significa prohibido situarse ahí, la normativa es clara. No debería haber más qué decir al respecto, a no ser que los fotógrafos quieran echar una mano al elaborar el plan de seguridad.

      Saludos cordiales.

      • Alex Alvarez (@alexalvareznaya) 19 septiembre, 2012 en 00:04

        Creo que la conclusión, es muy dificil, porque nunca se llegaría a un acuerdo. No es lo mismo, un fotografo, PROFESIONAL que un fotografo amateur. Con sus pros, y sus contras, y sin despreciar a ninguno ya que he formado parte de los dos sectores, pero digamos que uno cumple su trabajo, y otro practica un hobby, y habría que entenderlo así, desde la organización. Mantengo que Kike, en esa curva no está mal situado, Y inclusive el cámara, y otro fotografo, tienen un riesgo mínimo. Queda desde el punto de vista de la cámara, muy cerca, pero el coche está saliendo de una horquilla, probablemente metiendo la segunda marcha.. Hay mil ejemplos, ( con fotografos, y sin ellos ) peores que los utilizados aquí. Concluyo, diciendo que para mi opinión, ese interior de la curva, con una cinta pongamos blanca, que pusiera SOLO PRENSA, y limitado a 5 personas, no tendría mayor trascendencia.

      • tammyaller 19 septiembre, 2012 en 00:30

        Gracias Alex.

        Como ya comenté, si las zonas para prensa deberían ser revisadas o no, es otro asunto, a tratar con los elaboradores del plan de seguridad.

        Pero eso no quita que, llegados a una zona, y encontrada una cinta roja, está prohibido ponerse ahí y punto. Es una cuestión de entender la señalización y respetarla.

        Seguro que en la vida hay muchas cosas que no compartimos, pero respetamos.

        Esta debería ser una de ellas.

        Gracias y saludos.

  4. Jesús Reyes 18 septiembre, 2012 en 14:28

    Las fotos (3 que aparecen seguidas) no son del 2012 sino del 2011. La segunda de Fuster pones un ejemplo no válido, la gente que aparece, yo soy el de rojo en el centro, estamos en paralelo con la minirecta de llegada, en la bajada de la Picosa (Corvera), jamás llegaría ahí el coche, la escapatoria comienza donde se corta la foto a la derecha. Un ejemplo de mal montaje de una curva. Estamos en sitio seguro, en paralelo a la entrada, entre 3 y 5 metros dentro del prao. Un saludo.

  5. Leví Acebal 18 septiembre, 2012 en 14:59

    Coincido en casi todo lo que expones en la entrada. Creo que sería muy importante adoptar un sistema de pago por accedet a los tramos, como ya se hace en el autocross. Ganamos todos, menos” aficionado”basura e ingresos extras para las maltrechas arcas de las organizaciones. En cuanto a los fotógrafos, como parte afectada, diré que si tomamos como referencia el mundial en materia de seguridad, habrá que haceo con todo. Cuando asisto acreditado a una prueba del mundial tengo ciertas zonas, “corralitos”, habilitados para que pueda ejercer mi labor con seguridad y sin que ninguna cinta me entorpezca. Algo que brilla por su ausencia en el nacional, por ejemplo. No tiene m
    ayor trascendencia , pero las fotos de Fuster no son de este año.

    • tammyaller 18 septiembre, 2012 en 17:16

      Estimado Leví,

      Gracias por tu comentario, he corregido el pie de foto.

      Me parece obvio que, a raíz de lo ocurrido este año, muchas cosas se revisarán. Creo que es el momento de poner todos lo mejor de nosotros mismos, y contribuir de forma constructiva a que se mejoren las condiciones para todos.

      Considero que nuestro deporte ya ha recibido suficientes palos y mala prensa.

      Un saludo.

  6. Fidel 18 septiembre, 2012 en 19:41

    No puedo estar más de acuerdo en todo lo que has escrito. Yo estaba en la curva del tramo de Morcín donde se produjo el atropello y, supongo que de forma inconsciente para muchos, aquello parecía un intento de suicidio. Hay que empezar a hacer algo y para mi no es mala idea hacer como en el Fito este año: que una hora antes de la pasada se corten los accesos y nadie pueda pisar el asfalto, se que en rallyes es mucho más dificil, pero es la única solución que veo.

  7. Miguel 19 septiembre, 2012 en 10:11

    Respecto a lo que comenta Alex Álvarez, anda que decir que esos 3 fotografos en la curva de izquierdas de Morcín están bien colocados, Manda Cojones. Lo primero, al de arriba le hace cualquier extraño el coche y se lo lleva por delante, está a pie de carretera después de un tramo rápido previo a una horquilla, por muchos años de experiencia que tenga está en una zona muy peligrosa, y los dos de abajo, no hay más que ver la foto para ver que también pueden ser atropellados.
    Si seguimos pensando así después de lo que ha pasado es que no aprendemos de los errores.

  8. Jose 19 septiembre, 2012 en 19:58

    Esto tambien lo pone en el reglamento: Las tripulaciones de los vehículos “cero” (piloto y copiloto) deben tener una gran experiencia de
    conducción en rallyes al objeto de poder informar al Director de Carrera de forma detallada sobre las condiciones de los tramos cronometrados y del itinerario en general

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